
Por Perspectiva Internacional
Bogotá / Washington, 3 de julio de 2026
La expansión del trumpismo en América Latina suma un nuevo aliado: Colombia
La llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia no representa únicamente un cambio de gobierno dentro del país sudamericano. Su triunfo parece marcar un nuevo capítulo en el mapa geopolítico regional: el regreso de Colombia a una relación estrecha y alineada con Washington, esta vez bajo una visión política inspirada en el modelo impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump y sus aliados hemisféricos.
La opinion de Gustavo Petro
El presidente saliente Gustavo Petro había advertido recientemente sobre el riesgo de una América Latina cada vez más subordinada a la influencia de Estados Unidos. Sus declaraciones surgen en un contexto donde la victoria electoral de Abelardo de la Espriella parece reforzar una tendencia regional que diversos medios internacionales han denominado como la «trumpificación» de América Latina.
De Petro a De la Espriella: el giro que podría redefinir la política regional
La elección colombiana adquiere un peso particular. Colombia ha sido históricamente uno de los principales aliados estratégicos de Washington en Sudamérica y continúa siendo un actor central en cuestiones relacionadas con el narcotráfico, la seguridad regional y la política hemisférica. La victoria de De la Espriella, conseguida por un estrecho margen frente al senador izquierdista Iván Cepeda, supone para la Casa Blanca la recuperación de una influencia política que había disminuido durante el gobierno de Petro.
Seguridad y mano dura: el regreso de una agenda tradicional
El presidente electo ha construido buena parte de su discurso político alrededor de una estrategia basada en la seguridad y el combate frontal al crimen organizado. Entre sus principales propuestas figuran el fortalecimiento de la cooperación militar con Estados Unidos, el regreso de las fumigaciones aéreas sobre cultivos ilícitos y una política de presión directa contra organizaciones criminales.
Doctrina Donroe
La estrategia se inserta en un marco más amplio promovido por Washington, conocido informalmente por algunos analistas como la «doctrina Donroe», una reinterpretación moderna de la histórica Doctrina Monroe. Esta visión busca reforzar la influencia estadounidense en el hemisferio mediante tres objetivos principales: reducir los flujos migratorios hacia Estados Unidos, combatir el narcotráfico y limitar el avance de China en América Latina.
Alianza regional «Escudo de las Américas»
Uno de los instrumentos más visibles de esa política es el denominado «Escudo de las Américas», una alianza regional integrada por gobiernos ideológicamente cercanos a Washington. Según las declaraciones del entorno de De la Espriella, Colombia podría incorporarse a esta iniciativa desde el primer día de la nueva administración.
La integración de Colombia a este bloque reforzaría una corriente política regional que ya cuenta con el apoyo de varios gobiernos de derecha y centroderecha, consolidando un eje que comparte una agenda basada en seguridad, control migratorio y cooperación estratégica con Estados Unidos.
Migración y deportaciones: una agenda compartida
La cuestión migratoria constituye otro elemento central de esta convergencia política. La administración Trump ha endurecido significativamente sus políticas migratorias y ha incrementado las deportaciones hacia diversos países latinoamericanos.
Con Petro existieron tensiones diplomáticas alrededor de esta cuestión; sin embargo, la nueva administración colombiana podría adoptar una posición considerablemente más cercana a Washington. Una eventual coordinación más profunda podría traducirse en un aumento de los acuerdos migratorios y en políticas más restrictivas respecto a las solicitudes de asilo y los movimientos poblacionales.
Preocupacion por los derechos humanos
Para algunos sectores, esto representaría una mejora en la cooperación bilateral. Para otros, podría aumentar las preocupaciones sobre los derechos humanos y las consecuencias sociales de medidas de seguridad más agresivas.
China: el posible punto de tensión
Aunque existen amplias coincidencias entre Washington y el futuro gobierno colombiano, la relación con China podría convertirse en una fuente de desafíos.
Durante los últimos años, Colombia fortaleció sus vínculos económicos con China mediante inversiones en infraestructura, comercio y proyectos estratégicos. Entre ellos destacan iniciativas asociadas a la Ruta de la Seda y grandes obras de transporte.
Seguridad, migración y China, el nuevo tablero geopolítico de Colombia
El equipo de De la Espriella ha indicado que mantendrá una postura de «pragmatismo» respecto a Pekín, aunque aún no se conocen detalles concretos sobre cómo equilibrará los intereses económicos colombianos con las expectativas estratégicas de Washington.
Una región en redefinición
La victoria de Abelardo de la Espriella parece confirmar una tendencia política que atraviesa distintos países de América Latina: el avance de liderazgos que priorizan políticas de seguridad estrictas, control migratorio y una relación más cercana con Estados Unidos.
Aun escenario abierto, por desafios internos en Estados Unidos
No obstante, el escenario sigue abierto. Trump enfrenta todavía desafíos internos en Estados Unidos, mientras América Latina continúa siendo un espacio de competencia geopolítica donde confluyen intereses estadounidenses, chinos y regionales.
Más allá del caso colombiano, la pregunta que comienza a instalarse es si la región se dirige hacia una nueva etapa de alineamientos ideológicos o si asistimos al surgimiento de un nuevo equilibrio de poder en el hemisferio.



