Perspectiva Internacional

Chile entre Washington y Pekín: el cable submarino chino inaugura el primer dilema estratégico de Kast

Por perspectiva internacional

Santiago, 24 de febrero de 2026

La nueva Guerra Fría tecnológica llega a La Moneda

A menos de tres semanas de asumir la presidencia de Chile, José Antonio Kast enfrenta su primer desafío diplomático de alto voltaje. Y no proviene de la oposición interna ni del Congreso, sino directamente de la Casa Blanca.

Kast asume con ultimátum implícito desde Washington

La decisión del Gobierno de Donald Trump de revocar las visas a tres altos funcionarios de la administración de Gabriel Boric —incluido el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz— ha sido interpretada por excancilleres y analistas como algo más que una sanción puntual: un mensaje preventivo al próximo Gobierno chileno.

Un cable, tres visas revocadas y un dilema presidencial

El motivo formal de la medida es el proyecto Chile China Express, un cable submarino de fibra óptica que conectaría Valparaíso con Hong Kong y que es impulsado por empresas privadas chinas. Washington acusa que la iniciativa podría “socavar la seguridad regional” y afectar la soberanía, argumentos que el Ejecutivo saliente califica de “absolutamente falsos”.

Pero en política internacional, las formas importan tanto como el fondo. Y el momento elegido por Washington no parece casual.

Una advertencia antes del cambio de mando

Cuatro días antes de asumir en La Moneda, Kast participará en la cumbre “Escudo de las Américas” en Miami, invitado por el propio Trump en su complejo Trump National Doral. La señal política es evidente: Estados Unidos proyecta una relación privilegiada con el nuevo Gobierno chileno, mientras endurece su trato con la administración saliente.

Sanciones y señales: el mensaje de Trump al próximo Gobierno chileno

El contraste retórico es elocuente. Mientras el Departamento de Estado —liderado por Marco Rubio— criticó duramente el “legado” de Boric, el embajador estadounidense en Santiago expresó su expectativa de trabajar estrechamente con Kast para fortalecer la “seguridad hemisférica”.

Advertencia desde Washington: el desafío externo que recibe Kast antes de asumir

La pregunta que sobrevuela es inevitable: ¿es esta una advertencia directa al presidente electo?

Exministros de Relaciones Exteriores como Ignacio Walker y Heraldo Muñoz han sugerido que sí. La lógica sería clara: sancionar a un Gobierno en retirada reduce costos políticos inmediatos, pero deja instalado el precedente para el entrante.

Washington niega que exista tal intención. Sin embargo, en diplomacia las señales no siempre se envían con declaraciones explícitas, sino con decisiones estratégicamente cronometradas.

Chile en el tablero de la rivalidad global

El trasfondo es más amplio que un cable submarino.

Chile mantiene con China su principal relación comercial, mientras Estados Unidos sigue siendo su mayor inversor extranjero. La infraestructura digital —como los cables submarinos— se ha convertido en uno de los nuevos frentes de la competencia tecnológica y geopolítica entre Washington y Pekín.

La reacción de la embajada china en Santiago, encabezada por Niu Qingbao, fue igualmente contundente: acusó a Estados Unidos de actuar con “naturaleza hegemónica y despótica” y de vulnerar la soberanía chilena.

América Latina en el tablero tecnológico: Chile como primer caso testigo

El episodio confirma que América Latina vuelve a ocupar un lugar central en la disputa estratégica entre las dos grandes potencias. Ya no se trata solo de comercio o minerales críticos: ahora la infraestructura de datos es considerada un activo de seguridad nacional.

El dilema Kast: pragmatismo económico o alineamiento estratégico

Para Kast, el desafío es complejo.

Su perfil ideológico y su cercanía política con el trumpismo podrían facilitar un alineamiento más estrecho con Washington en materia de seguridad. Pero la economía chilena depende en gran medida del comercio con China. Un giro abrupto tendría costos concretos.

El futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, debutará en política con esta prueba de fuego. Su nombramiento fue interpretado como una señal promercado y de apertura a la inversión extranjera. Ahora deberá demostrar si Chile puede sostener una política exterior pragmática en medio de una creciente polarización global.

Chile como laboratorio de la competencia hemisférica

La historia reciente ofrece antecedentes. El proyecto del cable fue impulsado durante el segundo Gobierno de Michelle Bachelet, pero quedó en suspenso tras presiones estadounidenses durante la administración de Sebastián Piñera, en un contexto donde Washington ya advertía sobre los riesgos estratégicos de la expansión tecnológica china.

Hoy, bajo el nuevo mandato de Trump, el tono parece más directo y menos diplomático.

Más que un cable

El caso del cable submarino es, en realidad, un síntoma de un fenómeno mayor: la reducción del espacio de autonomía estratégica para las potencias medias.

Chile, atrapado entre Washington y Pekín: el cable submarino que tensa la transición presidencial

Chile deberá definir si apuesta por una política exterior de equilibrio entre Washington y Pekín —como lo ha hecho históricamente— o si la nueva configuración hemisférica lo empuja hacia un alineamiento más nítido.

El primer dilema internacional de Kast no es ideológico, sino estructural: cómo administrar la rivalidad entre las dos mayores potencias del mundo sin sacrificar intereses nacionales.

Y lo enfrenta incluso antes de asumir.