Perspectiva Internacional

La revolución laboral en Brasil: de un video en TikTok al debate en el Congreso

Por Perspectiva Internacional


São Paulo – Febrero de 2026

Lula impulsa una reforma laboral histórica tras la protesta digital de los trabajadores

Lo que empezó como un desahogo nocturno en TikTok terminó convirtiéndose en uno de los debates políticos más relevantes de Brasil en 2026. La discusión sobre el esquema laboral 6×1 —seis días de trabajo seguidos con apenas uno de descanso— pasó de las redes sociales al centro de la agenda del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y hoy divide al Congreso, a la patronal y a la sociedad brasileña.

Un video, millones de trabajadores y una reforma en marcha: la revolución laboral brasileña

El disparador fue Rick Azevedo, un joven trabajador del comercio de Río de Janeiro que, agotado tras años de jornadas extensas y rotación laboral, denunció en un video viral lo que definió como una “esclavitud obsoleta”. Su mensaje tocó una fibra sensible: miles de empleados de supermercados, farmacias, shoppings, cadenas de comida rápida y servicios de seguridad se reconocieron en ese relato. En cuestión de días, el reclamo por más tiempo libre y mejores condiciones laborales se volvió masivo.

Reforma laboral y elecciones: el nuevo eje del debate político en Brasil

Dos años después, el impacto es tangible. El presidente Lula tomó la bandera de la reducción de la jornada laboral sin rebaja salarial como una de las apuestas centrales de su gobierno de cara a las elecciones de octubre. “Ningún derecho es tan urgente hoy como el derecho al tiempo”, afirmó recientemente, en un mensaje que conectó su pasado sindical con una demanda muy presente en la vida cotidiana de millones de brasileños.

Brasil se suma a la ola global por menos horas de trabajo

Brasil, el país más poblado de América Latina, tiene unos 33 millones de trabajadores formales que cumplen jornadas de entre 41 y 44 horas semanales, muchos de ellos bajo el esquema 6×1. Se trata, en su mayoría, de trabajadores de bajos ingresos, con fuerte presencia de población negra y mestiza. Para este sector, el debate no es abstracto: implica la posibilidad concreta de tener dos días de descanso, cuidar la salud, compartir tiempo con la familia o simplemente no vivir únicamente para trabajar.

El derecho al tiempo: Brasil discute menos horas de trabajo y más días libres

El gobierno impulsa una reducción de la jornada máxima a 40 horas semanales, con un esquema 5×2, y sostiene que el cambio no solo mejoraría la calidad de vida sino también la productividad, uno de los talones de Aquiles de la economía brasileña. Desde el otro lado, las cámaras empresarias —especialmente del comercio— advierten sobre un posible impacto negativo en el empleo y los costos laborales.

La revolución del tiempo libre que sacude a Brasil

Pero el trasfondo es también político. Lula busca ampliar su base de apoyo en sectores de la clase media urbana, históricamente más refractarios al Partido de los Trabajadores. Empleados del comercio, trabajadores de servicios y cuentapropistas suelen desconfiar de las políticas estatales y atribuir sus avances exclusivamente al esfuerzo individual. La reforma laboral, sumada a una reciente baja de impuestos, apunta a disputar ese electorado hoy más cercano a la derecha.

De empleado agotado a concejal: la historia detrás del debate laboral en Brasil

Rick Azevedo, el trabajador que encendió la mecha, terminó siendo una de las caras visibles de esta transformación. Tras la viralización de su video, impulsó el movimiento Vida Além do Trabalho (VAT) y dio el salto a la política de la mano del PSOL. En 2024 fue elegido concejal en Río de Janeiro, un recorrido impensado para alguien que hasta hace poco trabajaba bajo el mismo esquema que hoy cuestiona.

Menos trabajo, más vida: Brasil discute un cambio de época

Para Azevedo, el 6×1 no es solo una cuestión laboral sino social: “Es no tener vida fuera del trabajo. Le quita al trabajador lo más básico: tiempo para la salud, la familia, el ocio, la religión. Y en el caso de las mujeres, implica una doble o triple jornada”. Su mensaje interpela especialmente a los sectores conservadores: “No se puede decir que se defiende a la familia y, al mismo tiempo, oponerse al fin del 6×1”.

El debate laboral brasileño que puede marcar tendencia en América Latina

La experiencia brasileña muestra cómo las redes sociales pueden convertirse en catalizadores de demandas históricas y cómo el malestar laboral puede transformarse en poder político. En un contexto regional marcado por la precarización y la informalidad, el debate en Brasil es seguido con atención en toda América Latina. Lo que está en juego no es solo la cantidad de horas trabajadas, sino el modelo de vida que las sociedades están dispuestas a aceptar en el siglo XXI.