
Por Perspectiva Internacional
Bruselas / 28 de octubre de 2025
La UE se enfrenta a su propio laberinto: cómo financiar a Ucrania sin romper su unidad
Con Estados Unidos fuera del tablero de apoyo financiero a Ucrania, la Unión Europea enfrenta la difícil tarea de sostener sola al país que resiste la invasión rusa. En Bruselas, la Comisión Europea trabaja contrarreloj para diseñar una fórmula que permita canalizar fondos hacia Kiev sin violar los límites legales ni romper la unidad interna del bloque.
El dilema de Bruselas: ayudar a Ucrania o proteger la legalidad financiera europea
La propuesta inicial —utilizar los activos soberanos rusos congelados por las sanciones como garantía para un “préstamo de reparación” a interés cero— naufragó por la negativa de Bélgica, que alberga la mayor parte de esos fondos en la cámara de compensación Euroclear. El Gobierno de Bart De Wever teme que la medida sea considerada una “confiscación” y abra la puerta a represalias de Moscú, además de potenciales litigios internacionales.
Von der Leyen contra el reloj: la UE busca un plan B para sostener a Kiev
Aun así, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, prometió presentar “nuevas opciones” en diciembre para sostener el salvavidas económico. Ucrania necesita al menos 130.000 millones de euros en los próximos años, según el FMI, para mantener su administración en funcionamiento y seguir financiando el esfuerzo bélico. Sin ayuda antes de la primavera de 2026, el país podría enfrentar atrasos en el pago de salarios y pensiones.
Una Europa dividida
La resistencia belga refleja una fractura más profunda dentro de la UE. Algunos países, como Alemania y los Países Bajos, rechazan la posibilidad de emitir deuda conjunta —eurobonos— para asistir a Ucrania. Otros Estados miembros prefieren que el apoyo provenga directamente de los presupuestos nacionales, algo difícil de sostener en un contexto de ajuste fiscal.
El dinero ruso que divide a Europa
La Comisión insiste en que la utilización de los activos rusos inmovilizados no equivale a una confiscación, ya que Ucrania solo tendría que devolver el dinero si, en un eventual acuerdo de paz, Rusia paga por los daños de la guerra. “Pero nadie cree que Putin vaya a hacerlo”, admiten diplomáticos europeos.
La dimensión global del problema
Bélgica propone que el plan sea coordinado con los socios del G7, para repartir los riesgos y garantizar una respuesta internacional más sólida. En conjunto, estos países retienen más de 70.000 millones de euros en activos soberanos rusos: Reino Unido (27.000 millones), Japón (28.000), Canadá (15.000) y Estados Unidos (4.000). Sin embargo, Washington no ha dado señales claras de unirse a la iniciativa europea.
Europa, sola frente a la guerra: la difícil búsqueda de fondos para Ucrania
Mientras tanto, Kiev observa con preocupación la parálisis en Bruselas. Con la guerra entrando en su cuarto año, la ayuda europea es hoy el único sostén financiero estable frente al desgaste militar y económico impuesto por Moscú.
Ucrania, en espera del rescate europeo
Europa busca, en definitiva, una salida que equilibre el principio moral de hacer pagar a Rusia por su agresión con el temor político y jurídico de abrir un precedente inédito en el derecho internacional financiero. La decisión final, prevista para la cumbre europea de diciembre, definirá no solo el futuro inmediato de Ucrania, sino también la credibilidad del proyecto europeo como actor global.



