Perspectiva Internacional

Trump y Putin se reunirán en Alaska: una cumbre con ecos de Yalta en la guerra de Ucrania


Por Perspectiva Internacional – 9 de agosto de 2025

Cumbre en Alaska

El próximo viernes 15 de agosto, Alaska será el escenario de un encuentro que podría redefinir el rumbo de la guerra en Ucrania —y quizá el equilibrio geopolítico global—. Donald Trump y Vladímir Putin se reunirán cara a cara, en la primera cumbre entre líderes de Estados Unidos y Rusia desde 2021, con el objetivo declarado de avanzar hacia un acuerdo de paz.

Alarmas encendidas en Ucrania

El anuncio, hecho por Trump a través de su red social Truth, llega acompañado de una declaración que ha encendido las alarmas en Kiev: para el presidente estadounidense, Ucrania tendrá que ceder territorios como parte de cualquier arreglo. La respuesta de Volodímir Zelenski fue inmediata y categórica: “Los ucranios no entregarán su tierra a los ocupantes”.

Giro estrategico de Estados Unidos

Más allá del impacto diplomático, el gesto de Trump implica un giro estratégico. Al aceptar negociar directamente con Putin antes de cualquier encuentro con Zelenski, Washington parece alinearse parcialmente con la narrativa rusa, que busca excluir a Ucrania de la mesa o reducir su margen de maniobra. Moscú, por su parte, ya anticipa un proceso “difícil” y podría poner sobre la mesa un intercambio territorial: devolver zonas de Zaporiya y Jersón a cambio del reconocimiento del control ruso sobre Donetsk, Lugansk y Crimea.

El Kremlin exigirá limitar el suministro de armas occidentales a Kiev y vetar su ingreso en la OTAN

El contexto es espinoso. En Ucrania, la cesión de territorio es un tabú político y constitucional; incluso en medio de una guerra agotadora, la mayoría de la población rechaza esa opción. En Rusia, en cambio, la consolidación de las ganancias territoriales es presentada como una victoria estratégica. El Kremlin también exigirá garantías a largo plazo: limitar el suministro de armas occidentales a Kiev y vetar su ingreso en la OTAN.

Europa en tension por el evento

Para Trump, la reunión con Putin representa una oportunidad de proyectarse como mediador global, pero también implica un riesgo: la imagen de Estados Unidos negociando sobre el destino de Ucrania sin su participación directa podría debilitar la legitimidad del eventual acuerdo y tensar la relación con sus aliados europeos.

¿será este un paso hacia la paz o una reedición de acuerdos que priorizan la geopolítica sobre la soberanía de los pueblos?

Con el antecedente histórico de conferencias en las que las potencias decidieron el destino de naciones sin su consentimiento, la cita de Alaska plantea una pregunta incómoda: ¿será este un paso hacia la paz o una reedición de acuerdos que priorizan la geopolítica sobre la soberanía de los pueblos?