
Por perspectiva internacional
16 de diciembre de 2025
UE–Mercosur: cómo Francia e Italia pueden enterrar un acuerdo histórico
El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, llamado a convertirse en la mayor zona comercial del mundo, se encuentra al borde del colapso no por presiones externas, sino por las contradicciones internas de la propia Europa. Tras casi 25 años de negociaciones, el rechazo de Francia y las dudas de último minuto de Italia amenazan con enterrar un pacto que Bruselas presenta como estratégico, pero que varios gobiernos nacionales siguen tratando como un problema doméstico.
Entre Trump y Pekín: Europa pone en riesgo su alianza con América del Sur
El momento no podría ser más inoportuno. Europa atraviesa una etapa de fragilidad geopolítica marcada por el retorno del proteccionismo estadounidense, la guerra en Ucrania, la competencia sistémica con China y el debilitamiento del orden internacional basado en reglas. En este contexto, el acuerdo con el Mercosur no es solo un tratado comercial: es una señal política de hacia dónde quiere proyectarse la Unión Europea en el mundo. Y hoy, esa señal es confusa.
El miedo agrícola que amenaza la proyección global de la UE
La posición de Francia resulta particularmente reveladora. París fue uno de los países que más beneficios obtuvo durante la negociación, incorporando extensas cláusulas de salvaguarda para proteger a su sector agrícola. Sin embargo, la presión de los productores rurales y la debilidad política del gobierno de Emmanuel Macron han pesado más que la coherencia estratégica. El resultado es un veto de facto que pone en riesgo años de diplomacia económica europea.
La Unión Europea entre el proteccionismo y la irrelevancia
Italia, por su parte, encarna otra paradoja. El país sería uno de los grandes beneficiados por el acuerdo, que eliminaría aranceles sobre el 91% de los productos intercambiados con el Mercosur. Aun así, la primera ministra Giorgia Meloni opta por la cautela electoral y el cálculo interno, temerosa de protestas agrícolas que podrían erosionar su base política. La lógica es clara: evitar costos inmediatos, aun a riesgo de perder beneficios estructurales a largo plazo.
Cuando la política interna frena la ambición global de la Unión Europea
El argumento central de los detractores del acuerdo —la supuesta “invasión” de productos agroalimentarios más baratos— refleja una visión defensiva y, en muchos casos, exagerada. El tratado incorpora salvaguardas, controles sanitarios y mecanismos de protección que distan de una apertura irrestricta. Más que una amenaza existencial para el agro europeo, el Mercosur se ha convertido en un símbolo conveniente sobre el cual canalizar el malestar rural y la desconfianza hacia la globalización.
Europa vacila y China toma nota: el costo de frenar el acuerdo con el Mercosur
Mientras tanto, los defensores del acuerdo advierten sobre lo evidente: si Europa no firma, otros lo harán. China observa con atención cada vacilación europea en América Latina y ya ha avanzado de manera sostenida en la región. En un mundo de bloques y alianzas flexibles, renunciar al acuerdo con el Mercosur implica ceder influencia política, acceso a materias primas estratégicas y capacidad de proyección global.
Otra vez Europa: promesas, vetos internos y una oportunidad perdida
La posible postergación de la votación equivale, en la práctica, a la muerte del tratado. Brasil dejará la presidencia del Mercosur en manos de Paraguay, un socio mucho más escéptico, y el capital político invertido por el gobierno de Lula da Silva difícilmente pueda recomponerse en el corto plazo. Para América del Sur, el mensaje sería claro: Europa no logra cumplir cuando el momento decisivo llega.
Prueba clave de la credibilidad europea
En última instancia, lo que está en juego es la credibilidad de la Unión Europea como actor global. No se trata solo de comercio, sino de coherencia estratégica. En una semana en la que Bruselas debate su apoyo a Ucrania, el uso de activos rusos congelados y su lugar en una eventual negociación de paz, el acuerdo con el Mercosur funciona como un termómetro de la ambición europea.
Mercosur o aislamiento: la encrucijada estratégica de la Unión Europea
Si el tratado fracasa, Europa no solo habrá perdido una oportunidad histórica en América Latina. Habrá confirmado, una vez más, que sus miedos internos pesan más que su voluntad de actuar como una potencia geopolítica en un mundo cada vez más competitivo.



