
Por perspectiva internacional
Bruselas,13 de marzo de 2026
La guerra contra Irán revela las profundas divisiones estratégicas dentro de la Unión Europea
La guerra iniciada tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán no solo ha intensificado la tensión en Oriente Próximo. También ha dejado al descubierto una fractura política cada vez más visible dentro de la Unión Europea sobre cómo posicionarse frente al nuevo escenario internacional.
El conflicto con Irán expone la falta de una política exterior común
En el centro de la controversia se encuentra Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, cuyas recientes declaraciones sobre el colapso del orden mundial basado en reglas y su respaldo implícito a la ofensiva contra Irán han provocado críticas desde gobiernos, europarlamentarios y funcionarios comunitarios.
Von der Leyen en el centro de la polémica: la guerra con Irán desata una crisis política en la UE
Durante un discurso en París, la dirigente alemana sostuvo que Europa “ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial”, al considerar que el sistema internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial está dejando de ofrecer protección a los intereses europeos. Además, afirmó que “no debe derramarse ninguna lágrima” por el régimen iraní, al que responsabilizó por décadas de represión interna y desestabilización regional.
Sus palabras, sin embargo, fueron interpretadas en varias capitales europeas como una señal de alineamiento excesivo con Washington y Tel Aviv, en un momento en que la Unión Europea busca definir una política exterior más autónoma.
Una respuesta europea fragmentada
Las reacciones no tardaron en llegar. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, defendió una postura distinta y subrayó la necesidad de preservar el sistema internacional basado en normas.
fortalecer el multilateralismo y no reemplazarlo por esferas de influencia dominadas por las grandes potencias
En un discurso ante embajadores europeos, Costa sostuvo que el mundo multipolar emergente requiere. En su intervención también señaló que las violaciones del derecho internacional —ya sea en Ucrania, Gaza u otros escenarios— no pueden ser aceptadas si Europa pretende mantener credibilidad global.
La guerra con Irán reabre la disputa sobre quién habla por Europa
Las discrepancias también se hicieron visibles dentro de la propia Comisión. La vicepresidenta ejecutiva Teresa Ribera consideró desafortunadas las declaraciones de Von der Leyen y reafirmó la necesidad de que la Unión Europea defienda con firmeza el derecho internacional.
La posicion de España
Desde España, el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares fue aún más contundente al advertir que la alternativa a un orden internacional basado en reglas es el caos: “Donde no hay derecho, impera la ley de la selva”.
El debate sobre quién habla por Europa
La polémica ha reavivado un debate institucional que lleva años gestándose dentro de la Unión Europea: quién tiene realmente la autoridad para definir la política exterior del bloque.
De acuerdo con los tratados europeos, esa función corresponde principalmente al Alto Representante y al Consejo Europeo. Sin embargo, varios gobiernos y dirigentes políticos consideran que Von der Leyen ha ampliado de facto el papel de la Comisión en el terreno diplomático.
La crisis iraní pone a prueba la autonomía estratégica de Europa
El excomisario francés Thierry Breton advirtió recientemente que cuando la Comisión actúa como un actor diplomático autónomo corre el riesgo de diluir la voz europea si sus posiciones no reflejan el consenso de los Estados miembros.
El propio gobierno francés recordó que la política exterior común debe ser coordinada por la alta representante, actualmente Kaja Kallas, y aplicada en nombre del conjunto de los países de la Unión.
Una crisis que revela el dilema estratégico europeo
La disputa política en Bruselas refleja un problema más profundo: la dificultad de la Unión Europea para definir su papel en un sistema internacional cada vez más fragmentado.
Europa frente al nuevo desorden mundial
La guerra contra Irán, impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump y el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu, ha obligado a Europa a posicionarse en un conflicto que combina seguridad energética, rivalidades geopolíticas y tensiones regionales.
Pero, al mismo tiempo, ha evidenciado la falta de una estrategia común dentro del bloque.
Reaparecen las divisiones
Como ocurrió con la guerra en Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023, las divisiones entre los Estados miembros reaparecen cada vez que una crisis internacional exige una postura clara.
Europa frente al nuevo desorden global
La controversia en torno a Von der Leyen ilustra el dilema central de la Unión Europea en el siglo XXI: cómo mantener su identidad como potencia normativa —defensora del derecho internacional y del multilateralismo— en un mundo cada vez más dominado por la competencia entre grandes potencias.
La defensa de las reglas
Mientras algunos dirigentes consideran inevitable adaptarse a una política internacional más dura y realista, otros insisten en que el mayor activo geopolítico europeo sigue siendo precisamente la defensa de las reglas.
El debate sobre el orden mundial fractura a la Unión Europea
La guerra con Irán ha reabierto ese debate. Y, una vez más, ha dejado claro que el principal desafío de la Unión Europea no es solo externo, sino también interno: construir una verdadera política exterior común capaz de responder al nuevo desorden global.



