
Por perspectiva internacional
Kampala, 16 de enero de 2026
Elecciones bajo presión en Uganda: censura, violencia y poder concentrado
Las elecciones presidenciales de Uganda, celebradas este 15 de enero, se desarrollaron en un clima de fuerte represión política, restricciones a las libertades civiles y creciente desconfianza institucional. Cortes masivos de internet, detenciones de periodistas y activistas, ataques violentos contra la oposición y un aparato estatal alineado con el oficialismo configuran un escenario que pone en duda la legitimidad democrática del proceso.
Una elección y dos Ugandas: el poder eterno de Museveni frente a una generación sin futuro
El país africano llego a los comicios gobernado desde 1986 por Yoweri Museveni, uno de los presidentes más longevos del mundo. A sus 81 años, el líder del Movimiento de Resistencia Nacional (NRM) busca un séptimo mandato que lo mantendría en el poder hasta 2031, en un contexto en el que la mayoría de la población solo ha conocido un único jefe de Estado.
Cortes de internet y violencia política: el rostro autoritario de las elecciones en Uganda
Uno de los episodios más significativos de esta campaña fue la orden de la Comisión de Comunicaciones de Uganda de suspender temporalmente los servicios de internet y telefonía móvil el día de la votación. La medida, justificada oficialmente como un intento de frenar la “desinformación” y la “incitación a la violencia”, fue interpretada por organizaciones civiles y analistas como un ataque directo a la libertad de expresión y al derecho a la información. Bancos y empresas de servicios alertaron con antelación a sus clientes, mientras que la embajada de Estados Unidos pidió a sus ciudadanos evitar concentraciones políticas.
Un proceso electoral marcado por la represión estatal
La represión no se limita al plano digital. Reporteros Sin Fronteras denunció ataques a periodistas desde septiembre, mientras que Human Rights Watch alertó sobre el cierre forzoso de diez ONG en los días previos a las elecciones. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos también expresó su rechazo a la persecución de opositores y medios.
La juventud contra el régimen
El principal desafío para Museveni proviene de Robert Kyagulanyi Ssentamu, conocido como Bobi Wine, una exestrella del pop convertida en líder político y referente de una oposición que moviliza especialmente a los jóvenes. Al frente de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP), Wine promete una “nueva Uganda” basada en la lucha contra la corrupción, el desarrollo económico y la creación de oportunidades para una generación marcada por el desempleo y la frustración.
Uganda eligio presidente en medio del hartazgo social
Su campaña, sin embargo, ha sido objeto de violencia sistemática. En diciembre, durante un acto en la ciudad de Gulu, Wine y sus seguidores fueron atacados por hombres armados y soldados. Un joven de 16 años murió tras recibir un golpe en la cabeza. Según dirigentes locales de la NUP, incluso hubo intentos de apuñalamiento contra el candidato opositor.
Corrupción estructural y oportunidades escasas.
El trasfondo social explica buena parte de este malestar. Uganda tiene una de las poblaciones más jóvenes del mundo: el 73% de sus habitantes tiene menos de 30 años. Sin embargo, el 50% de los jóvenes entre 18 y 30 años no estudia ni trabaja, y el desempleo juvenil alcanza el 16%. Cuatro décadas después de que Museveni prometiera un “cambio fundamental” y una economía autosuficiente, la corrupción sigue siendo estructural y las oportunidades escasas.
derechos humanos en retroceso
A este panorama se suma un dato inquietante: la sucesión del poder parece estar pensada fuera de las urnas. Muhoozi Kainerugaba, hijo del presidente y jefe de las Fuerzas de Defensa, afirmó públicamente que Uganda nunca será gobernada por un civil y que el próximo líder será un militar o un policía. Altos funcionarios del Gobierno han reforzado esta idea, alimentando la percepción de que las elecciones son una formalidad más que una verdadera competencia democrática.
Una democracia sitiada: elecciones con periodistas detenidos y oposición golpeada
Las autoridades también han impuesto directivas controvertidas, como la prohibición de que los votantes permanezcan cerca de los centros electorales tras emitir su voto, una medida que genera temores sobre la transparencia del recuento y recuerda irregularidades de elecciones pasadas.
Jóvenes, desempleo y protesta: el trasfondo social de las elecciones en Uganda
Pese a la intimidación, sectores de la sociedad civil y de la juventud se niegan a resignarse. Activistas y candidatos locales insisten en que el voto es una herramienta de protesta frente a un sistema que parece diseñado para perpetuarse. “Necesitamos empleo, necesitamos combatir la corrupción y para eso hace falta un cambio de gobierno”, resume un joven candidato en Kampala.
Uganda ante un relevo imposible: urnas, ejército y sucesión dinástica
Uganda enfrenta así unas elecciones que no solo definirán a su próximo presidente, sino que pondrán a prueba los límites de su sistema político. En un país joven, con una dirigencia envejecida y un poder cada vez más militarizado, la pregunta central es si el cambio por la vía democrática sigue siendo una posibilidad real.



