Perspectiva Internacional

Bolivia se encamina a una inédita segunda vuelta con un electorado fragmentado y alta incertidumbre

Por Perspectiva Internacional – 12 de agosto de 2025

Según las encuestadoras escenario inedito

A pocos días de las elecciones presidenciales en Bolivia, las encuestas dibujan un escenario inédito desde la reforma constitucional de 2009: una posible segunda vuelta entre dos candidatos de derecha, Samuel Doria Medina y Jorge “Tuto” Quiroga. Sin embargo, un dato rompe cualquier pronóstico cómodo: hasta un 30% del electorado se mantiene indeciso o dispuesto a votar en blanco o nulo, un caudal que podría alterar el tablero político.

Desgaste del Movimiento al Socialismo (MAS)

El gran ausente en esta foto preliminar es Andrónico Rodríguez, ex presidente del Senado y heredero político de Evo Morales, que inició la campaña tercero en los sondeos, pero ahora figura relegado al cuarto o quinto lugar. Su descenso refleja el desgaste del Movimiento al Socialismo (MAS) tras dos décadas de hegemonía y una crisis económica e institucional que ha erosionado el respaldo popular.

El voto oculto y las limitaciones de las encuestas

La historia electoral boliviana recuerda que los sondeos no siempre anticipan la realidad: en 2020, subestimaron por amplio margen la victoria de Luis Arce. Parte de la explicación radica en la dificultad para medir el voto rural, que representa alrededor del 30% del electorado y ha sido el pilar histórico del MAS. Aunque las encuestadoras aseguran haber abandonado las entrevistas telefónicas para pasar a formatos presenciales, persiste el riesgo de subcobertura y sesgo urbano, lo que abre la puerta a una eventual “sorpresa” el 17 de agosto.

El peso de los indecisos

Además, el peso de los indecisos recuerda a 2020, cuando una corriente de último momento inclinó la balanza a favor de Arce. Algunos analistas consideran que, de repetirse este fenómeno, Rodríguez podría recuperar terreno, aunque su debilitada conexión con las bases sociales hace este escenario menos probable que en el pasado.

Fracturas internas y pérdida de aliados estratégicos

Rodríguez no solo enfrenta un problema de imagen, sino también una fuga de apoyos clave. La Federación de Trabajadores Campesinos de La Paz Tupac Katari y la Federación Nacional de Cooperativas Mineras han roto formalmente con su candidatura, alegando imposición de nombres sin respaldo orgánico en las listas. Incluso el influyente sector cocalero, donde Rodríguez ocupa un cargo de liderazgo, parece darle la espalda: Evo Morales, su antiguo jefe, ha llamado a votar nulo como gesto de rechazo al proceso electoral del que fue excluido.

Una elección con implicancias regionales

Si las proyecciones se confirman, Bolivia viviría por primera vez en la era democrática reciente una contienda final entre dos candidatos de derecha, lo que supondría un viraje en la composición del Congreso y un golpe al histórico predominio del MAS. La segunda vuelta, prevista para el 19 de octubre, podría redefinir no solo el rumbo interno del país, sino también su alineamiento en el tablero político sudamericano, especialmente en un momento en que varios gobiernos de izquierda en la región enfrentan un desgaste simultáneo.

Podria ser un punto de inflexión en la política boliviana

En este contexto, la alta tasa de indecisos, el voto rural y la fragmentación de la izquierda configuran una ecuación en la que el resultado final podría desafiar los pronósticos y marcar un punto de inflexión en la política boliviana.